Blog

EL HÉROE Y EL ANTIHÉROE

31-07-2018
EL HÉROE Y EL ANTIHÉROE

Dentro de un proceso de coaching es fácil que en algún momento busquemos representar en una figura (desde alguien cercano a un personaje público o uno de ficción) los valores que son esenciales para nosotros. Se trata de una forma fácil de, en una sola imagen, tener acceso a qué cosas nos parecen más importantes cómo brújulas de nuestra vida. Pero no resulta tan habitual el trabajar con el antihéroe. Ahora esta figura nos identifica los anti-valores o la cara más negativa, lo que más despreciamos o nos revuelve las tripas, lo que de alguna forma nunca queremos llegar a ser.

El problema es que, al igual que no podemos separar las 2 caras de una moneda, no podemos dejar de lado de alguna forma también los valores de nuestro antihéroe.

Y cómo parte de nosotros, el antihéroe tiene cosas que aportar, enriquece o equilibra al héroe, y sobre todo nos enseña nuestra sombra, esa que normalmente queremos esconder.

Así podemos ver cuando alguna persona nos molesta en exceso, o una actitud nos parece especialmente despreciable: ¿Qué es lo que nos molesta tanto, porque lo criticamos en lugar de simplemente ignorarlo?

De esta forma, podemos convertir nuestro anti-héroe en un “maestro”, término que se usa en coaching para referirnos a las personas con las que más nos cuesta relacionarnos en nuestra vida, porque nos enseñan algo importante de nosotros para continuar nuestro proceso de crecimiento personal.

 

Marisa Hidalgo en CoachYa
Autor/a del post

Marisa Hidalgo

Empresa

Influencia. Transferencia. Transformación. El cambio es una constante en la vida, en nuestro entorno, en las vidas de los demás y en la nuestra. Y cada fase, cada episodio y cada movimiento nos deja algo perceptible o no, que nos influye, se añade a nosotros y nos transforma. A veces es un arañazo, o barriga, o canas, pero otras veces es masa muscular, intuición o sabiduría. Todas son transformaciones y sumadas, son capaces de sesgar el cómo vivimos y viviremos, el cómo progresamos o decaemos. Quizá nos llevaron por un camino que inicialmente no teníamos por qué tomar. Una profesión, una relación, un rol… En Londres, en el verano de 2008 y después de 15 años de exitosa carrera profesional en una multinacional, reconstruí este proceso en mi. Tuve que dejarlo todo y parar, pensar, y buscar qué quería ser de mayor, qué me haría sentir mejor. 15 años de exitosa carrera profesional y aún no lo sabía. Después de 7 años y muchas horas de trabajo personal, entendí que ahora yo podía ayudar a otros a conseguir lo que había logrado en mi: marcar la diferencia. Ahora, es tu turno. Marcar la diferencia.